la improbable recompesa del éxito.

A las pruebas me remito.⠀

A la inconstancia de las certezas, a lo sobrevalorado del equilibrio, a la estúpida  afirmación del yo soy así. A lo absurdo de la acumulación constante de cosas, a la testarudez como prueba irrefutable de nuestra soberbia. A la improbable recompensa del éxito. ⠀

Me remito al despertar, al sonreír, al silencio, a la afirmación, a la esperanza, al amor como camino, a la duda como identidad y como posibilidad de aprender. ⠀

Me remito a la aceptación del dolor como parte del camino y de la vida. Al miedo como alarma que evita el peligro.

Me remito a la risa floja en mitad de la tragedia, a la libertad que da no saber.⠀

Me remito a la sencillez meridiana de los motivos. A lo complicado del interior y lo imperfecto del exterior.⠀

Me remito a las palabras que me riegan, que no pretenden, que son un regalo; mis palabras. ⠀

Me remito al de todo un poco y nada en concreto, porque eso soy

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